Una mirada desde las ventas
Te pasa que te hablan de empoderamiento …. Y tú, ¿ya te sientes una mujer empoderada? Este término “empoderamiento” tan usado hoy en día, no es más que el proceso en el cual las mujeres potenciamos nuestros poderes vitales que no son más que nuestros recursos personales.
Te estarás preguntando ¿Que son los poderes vitales o recursos personales? : son todas aquellas habilidades, destrezas ,capacidades y recursos con que contamos para enfrentar y crear nuestra vida.
Para potenciar estos poderes vitales existen varios factores, uno de ellos y quizás el más importante es la “Autoeficacia” que es la creencia que tenemos de nosotras mismas, de nuestras propias capacidades, es la manera en cómo nos sentimos frente a una meta y es determinante a la hora de obtener resultados.
Investigaciones en psicología positiva y empoderamiento femenino han demostrado que la autoeficacia tiene un impacto significativo en el desempeño y éxito de las mujeres en el ámbito laboral y empresarial. Un estudio realizado por Bandura (1997) resalta que las personas con alta autoeficacia son más propensas a asumir desafíos difíciles y perseverar frente a los obstáculos.
Para las mujeres emprendedoras, creer en su capacidad de alcanzar el éxito puede ser el factor determinante que las impulse a movilizar todos sus recursos, pedir ayuda y activar su red de contactos.
¿Y por qué es tan importante la autoeficacia en las emprendedoras?
El emprendimiento femenino enfrenta barreras únicas, como el acceso desigual a financiamiento, redes limitadas, roles de género impuestos, falta de conciliación y corresponsabilidad y estereotipos de género, por lo tanto esta es una herramienta poderosa para contrarrestar estas barreras. Cuando la ponemos en práctica logramos motivarnos, innovar, crear, perseverar, buscar redes y colaborar entre nosotras mismas.
Y por otro lado el Emprendimiento Femenino cumple un rol fundamental en el futuro de la Economía Global, ya que en particular, tiene un impacto profundo y multifacético en la economía. Las mujeres emprendedoras no solo diversifican y enriquecen el panorama empresarial, sino que también tienden a reinvertir una mayor proporción de sus ingresos en sus familias y comunidades, promoviendo así el desarrollo social y económico. Un estudio del Boston Consulting Group (BCG) reveló que, si las mujeres y los hombres participaran equitativamente como emprendedores, el PIB global podría aumentar en hasta un 6%, añadiendo 5 billones de dólares a la economía mundial.
La buena noticia es que la autoeficacia no es una característica fija ni en hombres, ni mujeres; puede desarrollarse y fortalecerse, existen 3 estrategias que en lo personal me gustan mucho por el impacto acumulativo y su rápida puesta en práctica
1.- La Experiencias de Dominio, es el logro de pequeños éxitos que son acumulativos y que fortalecen la autoeficacia. En el caso de las emprendedoras dividir sus tareas en hitos, lograrlos y celebrarlos por pequeños que sean.
2. Modelado Social, cuando nos rodeamos de mujeres que inspiran y que demuestran que es posible alcanzar las metas similares a las tuyas, aumenta nuestra autoeficacia.
3.-Persuasión Verbal, “Rodearse de personas vitamina “como le llama la Psiquiatra María Jose Estapé , tal como mentoras, colegas y seres queridos es una fuente de apoyo y la retroalimentación positiva de pueden reforzar la creencia en las propias capacidades.
Y por último y quizás uno de los más importante es el manejo del stress con técnicas de respiración y relajación
Si te fijas todas estas herramientas son gratis, fáciles de implementar y con gran impacto en tu eficacia
Y ahora refiriéndome al tema que apasiona las ventas, sin duda nuestros poderes vitales permitirán que seas resiliente, que tengas autoconfianza y te automotives, vender es cambiar la vida de las personas a un futuro preferido por lo que vale la pena te comiences a creer “el cuento” y tomes las responsabilidad de “tu aporte en la economía”
En lo personal y saliendo de cualquier dato duro o estudio, pienso que las mujeres tenemos estos poderes vitales desarrollados pero no visibilizados y sobre todo no reconocidos, Mientras más nos ayudemos a reconocernos la una a la otra , seremos capaces de reducir aceleradamente las brechas y dejar un mejor mundo a todas aquellas que nos identificamos con el género femenino.
Cuando una mujer tiene la convicción y confianza que puede lograrlo, impulsará y movilizará todos sus recursos, pedirá ayuda y movilizará a su red.
Si eres mujer y me estás leyendo “Reconozco en ti todos tus pequeños y grandes logros, reconozco los momentos que sacaste fuerzas y saliste adelante y por sobre todo te reconozco por ayudar a otras avanzar al igual que tú lo has hecho”
Con abrazo de gratitud Anita Bareyns